lunes, 17 de marzo de 2008

 

Sobre nubes de nácares flotantes
vimos el lejano paisaje de la tarde.
En las alas de un suspiro, comulgamos
entrevelas de insípidos anhelos
y no decirle nada a nadie,
porque no había nada que contar
salvo que, tan sólo, por un instante,
la luz del infinito puso raíles
sobre las piedras húmedas del paisaje.

Barcelona 22/02/2008

 

 


Tags: Poesía y Literatura

Publicado por elderbi1954 @ 21:11
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