Viernes, 20 de julio de 2007
No hay amor m?s sincero que el amor a la comida, escribi? en 1925, el intelectual irland?s George Bernard Shaw, premio N?bel de Literatura en 1925; yo tambi?n suscribo tan acertada cita, recalcando que es tan importante el amor que se pone al cocinar como el que se recibe de quien lo disfruta. Una buena comida, montada sobre mesa y mantel bien decorado, atendida con esmero y protocolo, otorga ?xito garantizado en el amor. Lo m?s gracioso es que hablo completamente en serio, a?adi? seguidamente, el m?s grande dramaturgo de su ?poca, cuando el p?blico se regodeaba con sus comedias, pl?ticas y otras chanzas teatrales.

Ep?cteto, eminente fil?sofo estoico griego (90 D.C.) cuya doctrina se caracteriz? por su practicismo, teniendo como base un elevado c?digo moral y ?tico que deb?a regir todas las acciones humanas, predic? que s?lo puede conseguirse la felicidad y el placer buscando la independencia de lo externo y con referencia a la gastronom?a sentenci? que lo importante no es lo que se come sino c?mo y con qui?n se comparte.

El gran poeta espa?ol Joaqu?n Maria Bartrina, natural de R?us, cuya obra est? impregnada de escepticismo, muy similar, en su fondo, a la de Ram?n de Campoamor, fue un reaccionario practicante contra el romanticismo de la ?poca. Autor poco fecundo ya que falleci? muy joven, pero nos dej? escrita ?sta redondilla que tan bien se identifica con la filosof?a del aficionado a la buena mesa.

Que es una gran verdad veo
aunque tarde se conoce
que m?s a?n que el goce
est? el goce del deseo.


No hay que remontarse mucho en la historia para entresacar c?lebres frases dictadas por famosos, las cuales son importantes, no porque las dijeran ellos, sino por cuanto significan en su contenido, forma, intenci?n y escala social. No hace mucho, en el NEW York Times, declaraba Luciano Pavarotti, -aparte de su genial talento art?stico es un prestigioso y reconocido groumet- que una de las mejores cosas de la vida es que debemos interrumpir regularmente cualquier labor y concentrar toda nuestra atenci?n en la comida.

Viene todo esto a cuento, por la visita realizada al Mes?n-Restaurante LA ABUELA, situado en un paraje de ensue?o, concretamente en AGUAFR?A, peque?a aldea de JABUGO, famoso por sus excelentes jamones, chacinas y otros productos del cerdo ib?rico, rodeados de encinas, alcornoques, casta?os, pinzapos, adelfas salvajes y toda la majestad de la flora serrana onubense, donde ejerce sus dominios ente los fogones el excelente maestro D. Abel Cano.

Fu? todo un descubrimiento, cuya visita que recomiendo muy sinceramente. En su men? destaca a primera vista que los productos utilizados para la elaboraci?n de los men?s pertenecen a f?rmulas tradicionales de la zona, que D. Abel ha recuperado, dot?ndolas de un sutil toque de modernidad, sin perder ni un ?pice de sus ancestros, de entre los cuales seleccionamos ?sa brizna morisca que tienen sus platos que impregn? durante tantos siglos a Al-?ndalus. Rica la tierra, excelentes sus frutos.

Sepa usted D. Abel, que consigui? embelesarme con su Solomillo de ib?rico en salsa de higos, la Morcilla encebollada con fondo fresco de verduras, la Espuma de fresas sobre bizcocho serrano y nata , as? como el Fo? de pato con crema de fresas y vainilla , del resto s?lo me qued? las ganas de probarlos.
Su elaboraci?n, los ingredientes, el cordial pero esmerado servicio, su excelente y ampl?sima bodega, la sencillez acogedora de la sala, lo bello del entorno y su armon?a general, hizo que en mi particular baremo de puntuaciones, usted alcanzara la m?s alta clasificaci?n, pero no le perdono que no me cediese algunos de ?sos valios?simos secretos que tan bien atesora, legajos rebuscados de qui?n sabe qu? desv?n o chinero, aunque comprendo que eso....son cosas de maestros. Pero sea generoso amigo Abel y siga el consejo del griego Arist?teles, sabio fil?sofo y uno de los m?s grandes pensadores de todos los tiempos, cuando respondi? a Plat?n, su maestro: Los que tenemos que aprender lo aprendemos haciendo.

Yo le puedo asegurar que nos veremos pronto las caras y de all? no me voy hasta sacarle algo del excelente jugo que desprende su sabidur?a y es tan necesario para mi segundo volumen del Recetario Gastron?mico tradicional y popular de Huelva, as? que vaya reservando mesa y habitaci?n porque le tomo su palabra que me dio y yo cumplir? con la m?a, como dos buenos caballeros. As? haremos un bien a Huelva, nuestra querida y amada tierra, la desconocida, que tanta promoci?n necesita.
Qu?dese tranquilo porque el buen provecho que me dese?, surti? su efecto y me supo a poco, como debe ser. Hasta pronto buen amigo.-

Manuel Silv?n
Aguafr?a -HUELVA
19.07.2007

Tags: Artículos

Publicado por elderbi1954 @ 21:52
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